Inmersos en plena campaña electoral, son cada vez más los ciudadanos que no encuentran ningún atractivo en esto de la cosa política, aunque ésta se circunscriba a los asuntos mas cercanos. El aburrimiento y el hastío de la gente, convierte a nuestros Ayuntaminetos en otro estamento mas de la estructura del poder establecido, donde la participación se reduce a la elección de candidatos adscritos a determinados partidos. Todo los demás asuntos importantes quedan así en manos de expertos, técnicos y profesionales de la política que hacen y deshacen en función de sus intereses particulares.
En el caso de Andoain la situación es verdaderamente preocupante, ya que son muchísimas las amenazas que ponen en riesgo la cohesión social de sus habitantes y su entorno, y escasas (por no decir nulas), las soluciones que nos ofrecen los que gobiernan actualmente. El último diagnóstico de diciembre de 2010 (plan estrátegico de sostenibilidad 2011-2020), es bastante clarificador a la hora de evaluar con un mínimo de rigor los problemas a los que se enfrenta la localidad. De ésta manera se multiplican las amenazas medioambientales: Posible apertura de la cantera de Azpikola (Belkoain); futura construcción de una incineradora en Zubieta (que además de nuestra salud, hipotecará aún mas las arcas de nuestros ayuntamientos durante los próximos 20 años); y como colofón, la construcción de un mega proyecto como el TAV.
Si echamos un vistazo a la realidad socioeconómica de Andoain, el sector terciario y el comercio local ocupa a gran parte de la población (36%), y es éste mismo sector, el que mas empleos ha perdido en los últimos años, sin que se haya llevado a cabo ningun tipo de inciativa eficaz para dinamizar con seriedad el pequeño comercio. Ya son mas de mil, las personas de Andoain inscritos en el INEM, y los parados de larga duración superan ya el 8%. Cerca del 10% de las familias, se han visto obligadas a recurrir a las ayudas sociales, y un montón de jóvenes comprueban como el estado del bienestar y la sociedad de consumo con la que nos han encandilado en los últimos años, lejos de ofrecer la posibilidad de una vida digna y un proyecto de futuro, se ha convertido en el yugo que mantiene atrapados a miles de almas en un callejón sin salida. La represión y el control social se convierten así en males menores, ante las imprevisibles consecuencias que puedan originarse, de mantenerse la progresiva desaparición de las conquistas sociales.
El Ayuntamiento de Andoain, se aleja paulatinamente de los grupos y las personas. La hermeneútica de la sospecha y el despotismo sin lustro, campan a sus anchas, de la mano de la extrema derecha, que es la que marca las pautas, y de una izquierda urdida, que no sabe muy bien por donde sopla el viento.
También existe un pueblo inteligente y espontaneo, que comprueba aturdido, el poco interes y sensibilidad que demuestran los que dirigen nuestro ayuntamiento, a la hora de acometer obras como la del corredor de Lizarkola, donde ha quedado bien claro, que el dialogo y la participación con los vecinos son indispensables y necesarios, si de verdad deseamos lo mejor para nuestro pueblo, el entorno en el que vivimos, y sobre todo, para las personas con las que tenemos que compartir morada.
Video realizado por Josetxo Venturgon
Casi al límite del plazo legal establecido y por una ajustada decisión del Pleno del Tribunal Constitucional Español, la coalición electoral Bildu se podrá presentar a las próximas elecciones del 22 de mayo. Ante ésta nueva era política que se abre en Euskal Herria, son muchos los retos ante los que tendrá que lidiar Bildu. Por eso ahora es mas importante que nunca, llevar a la práctica en la medida de lo posible, muchos de los principios recogidos en los diferentes acuerdos estratégicos firmados por los partidos que componen la coalición. Por un lado, la defensa del derecho de decisión para que éste país pueda decidir libremente su futuro (Acuerdo de Gernika) y por otro, los compromisos adquiridos en el Acuerdo “Lortu arte”, donde se establecen las bases estratégicas del tipo de país que deseamos un amplio sector de la población en lo económico y social. Para llevar a cabo esto, es necesario y urgente, comenzar a construir espacios de participación en nuestras instituciones, donde la población sea la protagonista y no a la inversa como estamos acostumbrados. Grandes retos en un camino lleno de obstaculos en el que no van a faltar las contradicciones y desencuentros, pero que a la vez abre una nueva etapa de esperanza en Euskal Herria.