Kukutza aurrera !!

Construyen cárceles y cierran gaztetxes

Para aquellas personas que aspiran a construir un mundo más libre, menos gris, donde la cultura prevalezca sobre el cemento y el pensamiento no sea encarcelado, ayer fue un día triste. En Errekalde, un ejército de uniformados entró de madrugada en Kukutza, haciendo realidad la amenaza que pendía sobre un edificio que desde hace trece años da vida al barrio. A 70 kilómetros de allí, justo cuando la Ertzaintza desalojaba a los jóvenes que resistían en el inmueble, mandatarios políticos e institucionales inauguraban en Iruña Oka una nueva cárcel. Ambas imágenes, puestas una al lado de la otra, retratan perfectamente la alternativa que ofrecen a este país aquellos que siempre han preferido las cárceles a los gaztetxes, y el ordeno y mando a la libertad colectiva.

El desalojo de Kukutza será recordado en Bilbo, sobre todo por los vecinos y vecinas de un barrio que se ha volcado en defensa de su gaztetxe. Puede que hoy Iñaki Azkuna se sienta satisfecho por el desenlace de una historia que empezaba a resultarle molesta, pero con el tiempo comprenderá que muchas personas le recordarán por lo que sucedió ayer. Y lo que pasó fue que decenas de policías, con furgonetas y tanquetas, con helicópteros y perros, ocuparon -qué paradoja- todo el barrio de Errekalde, cerraron sus accesos y lograron que aquello que cientos de jóvenes habían convertido en una fábrica de sueños se convirtiera en un escenario de pesadilla. Rodolfo Ares ya tiene a sus espaldas muchas actuaciones como ésta y algún día deberá dejar de defender lo indefendible y asumir su responsabilidad.

Siempre se ha dicho que a todo desalojo le sigue una nueva ocupación, y a buen seguro que así volverá a ser. Pero esto no resta un ápice de gravedad a lo ocurrido en Bilbo ni mitigará la tristeza que hoy sienten todos aquellos que creen en este proyecto. Sin embargo, tal como recordaron en la manifestación, el proyecto de Kukutza está herido, pero sigue muy vivo. A pesar de los dueños de las excavadoras y de las porras.

Gara Editorial 22/09/2011

Los sonidos que se esconden tras las sombras del silencio…

A veces me da la sensación de que hay demasiado ruido en nuestras vidas. Palabras que reverberan y nos confunden en el verdadero significado de cada cosa. Aturullados, conversamos sin saber demasiado bien cual es el objetivo último de esa faceta humana que nos convierte en seres sociales, la comunicación. Oral, escrita, oida o enlatada en imagenes visuales que quedaran inexorablememente guardadas en nuestra retina como un aurora imborrable. Pero cuales son en realidad los sonidos que escuchamos cuando estamos sólos y permanecemos en silencio?. “Sounds of silence” Simon & Garfunkel.

Hola oscuridad, mi vieja amiga,
He venido a hablar contigo otra vez.
Porque una visión arrastrándose suavemente
Dejó sus semillas mientras estaba durmiendo.
Y la visión que fue plantada en mi cerebro
Todavía permanece dentro de los sonidos del silencio.

En sueños sin descanso caminé solo
Por estrechas calles de empedrado,
Debajo del halo de una luminaria
Me levanté el cuello (de la prenda de vestir) al frío y la humedad
Cuando mis ojos fueron apuñalados
Por el flash de la luz de neón, que resquebraja la noche
Y acaricia los sonidos del silencio.

Y en la luz desnuda ví
Diez mil personas, quizás más.
Gente hablando sin conversar,
Gente oyendo sin escuchar.
Gente escribiendo canciones que las voces jamás compartirán
Y nadie osó molestar a los sonidos del silencio.

‘Tontos,’ dije, ‘no saben
Que el silencio es como el crecimiento de un cáncer.
Escuchen mis palabras que podría enseñarles,
Tomen mis brazos que podría alcanzarlos.’
Pero mis palabras como silenciosas gotas de lluvia cayeron,
E hicieron eco en los pozos del silencio.

Y la gente se inclinó y rezó
Al dios de neón que crearon.
Y el cartel encendió su advertencia
Con las palabras que estaba formando.
Y los carteles decían que las palabras de los profetas
Están escritas en las paredes del subterráneo y en los conventillos.
Y murmuradas en los sonidos del silencio.